Álvaro y Garrido (Inicios
pensamiento psicosociológico en segunda mitad del s. XIX)
FRANCIA
Los
comienzos de las ciencias sociales se sitúan en Francia, a principios del s
XIX, con la filosofía positivista.
Auguste
Comte fue el iniciador del paradigma positivista, planteaba que todas la
ciencias atraviesan tres estadios: el teológico,
en el que se explica la realidad por medio de fuerzas divinas; el metafísico, que explica por medio de
fuerzas abstractas ej. las fuerzas de la naturaleza y el estado positivo, en el
que se renuncia a buscarle causas absolutas a los fenómenos, para formular
leyes que los expliquen haciendo uso de la razón y la observación.
Comte
fue el primero en utilizar el término sociología
para designar al estudio de las sociedades. Para este autor, las distintas
ciencias estaban ordenadas en una escala de jerarquía en la cual la matemática
era la más básica o elemental de ellas, mientras que la sociología era la más
compleja.
Uno
de los primeros en trabajar en sociología, consolidada ya como disciplina, fue
Emile Durkheim. Este concebía a la sociedad como una entidad supra orgánica
independiente de los individuos que la componen, y sostenía que las sociedades
van evolucionando de la homogeneidad a una heterogeneidad creciente. Así
determinó que en las sociedades más primitivas hay una solidaridad mecánica, la cual nace de las semejanzas entre sus
miembros y las normas que regula a la sociedad son de carácter penal o
represivo. En cambio en las sociedades industrializadas con la división del
trabajo se da una solidaridad orgánica,
en la cual los individuos ocupan funciones diferenciadas y las normas son de
carácter restitutivo más que penal.
Durkheim
tenía una filosofía cercana al positivismo ya que decía que había que tratar a
los hechos sociales como cosas. Durkheim introduce el concepto de conciencia
colectiva.
Otro
francés fue Gabriel Tarde, que negó la existencia de una conciencia colectiva
independiente de los individuos. Los fenómenos de la sociedad no están fuera de
los individuos sino que son el producto de la influencia entre las conciencias
de los individuos, los cuales imitan
las actitudes de otros. La invención
es el motor del cambio social. La psicología social de Tardé era una micro
psicología ya que se refería a procesos
intermentales.
Otro
francés fue Gustave Le Bon cuyos estudios se reconocen como los precursores de
la Psicología de las masas. Este sostenía que la masa producía efectos en los
individuos. Cuando estos se concentraban en grupos muy numerosos, emergían en
ellos actitudes instintivas y salvajes, esto era producido por fenómenos como
la sugestión y el contagio. Tenía una concepción negativa de la masa, por ello
se oponía a las formas de gobierno democráticas.
ALEMANIA
En
Alemania la filosofía positivista atravesó fuertes resistencias antes de
consolidarse debido a una tradición idealista. Los idealistas alemanes sostenían
que la cultura es un producto histórico, la diversidad cultural es un fenómeno
natural, debido a que cada sociedad va desarrollando su cultura y que también
las sociedades van cambiando a lo largo de la historia. Esta singularidad hacía
necesario el estudio de casos particulares por lo cual un modelo al estilo de
las ciencias naturales no era adecuado para estudiar las sociedades.
El
paradigma positivista termino por imponerse y con ello se fundó la psicología
como ciencia. Wilhelm Wundt fue quien incursiono primero en una psicología
científica, en la cual se realizaban experiencias en laboratorios en
condiciones controladas.
Sin
embrago existió otra faceta en Wundt que no trascendió de la misma manera y en
la cual este sostenía que los procesos psicológicos superiores debían ser
estudiados por la Volkerpsychologie cuyo método debería ser la investigación
histórica y etnográfica.
La
Volkerpsychologie o Psicología de los Pueblos se desarrollo por oposición al
avance de las ciencias naturales y tomo varios de los preceptos de Herbart,
abogaba por una naturaleza humana como producto de la cultura. Estudio el
lenguaje, las costumbres, los mitos, las naciones y las etnias.
Marx
fue en realidad filósofo, pero desarrollo conceptos sociológicos, el más
conocido de ellos es el materialismo dialéctico.
GRAN BRETAÑA
Acá
en el s XIX, si bien no hay un autor que desarrolle una teoría psicosocial
propiamente dicha, los aportes de las teorías evolucionistas fueron
fundamentales para las cs. Sociales.
La
teoría de la selección natural fue propuesta por Darwin, decía que había la
población de seres vivos en la tierra excedía los recursos del planeta. En las
especies ocurren variaciones genéticas las cuales producen cambios fisiológicos
algunos favorecen a los seres para desenvolverse en el medio, mientras que otros
los favorecen en menor medida o los perjudican. Solo los que estén mejor
adaptados sobreviven mientras que los otros mueren, así es como van variando
las especies a lo largo de generaciones. Esta postura se opone a la de Lamarck.
El
pionero en utilizar las teorías evolucionistas en sociología fue Herbert
Spencer. Fue el primero en utilizar la expresión supervivencia del mas apto.
Consideraba que la evolución es una progresión continua de un estado homogéneo
hacia estados cada vez más heterogéneos. Spencer se diferencio de Darwin por
tener una apreciación valorativa de la evolución. Creía que los organismos más evolucionados eran mejores. Fue
defensor de los preceptos positivistas. De la teoría de Spencer derivan
nociones como el Darwinismo Social.
ESTADOS UNIDOS
Las
teorías evolucionistas tuvieron gran influencia en la sociología
norteamericana, uno de los productos de esto fue el Pragmatismo. Esta teoría
dice que la verdad de una idea se deriva de sus consecuencias prácticas, es
decir, que para que una idea resulte significativa debe tener algún efecto
sobre nuestras acciones. Las ideas centrales del Pragmatismo fueron expuestas
por Charles Peirce.
Otro
en utilizar este pensamiento fue John Dewey, quien estableció que el
pensamiento surge cuando la persona intenta resolver problemas, esta es una
tarea cotidiana. El objetivo de la ciencia, según Dewey, era la reforma social,
la resolución de problemas sociales. La validez de las teorías científicas
quedaba demostrada si eran eficaces para producir cambios sociales.
Si
bien el pragmatismo compartía ideas con el positivismo, como la comprobación empírica
y la unidad de la ciencia, no creían en una verdad absoluta y aceptaban la
utilización de métodos de observación indirectos. La influencia del pragmatismo
en la sociología norteamericana dio origen a la Escuela de Chicago. Esta
escuela, tomo el concepto de self con
el que tuvo inicio el interaccionismo simbólico, con autores como Dewey y Mead.
Ibáñez (La tensión Esencial)
Ibáñez
critica las posturas polarizadas. Una afirma que el mejor método es el que
garantiza la objetividad de los datos obtenidos, mientras que la otra afirma
que ningún método es neutral ya que todos presuponen una teoría. La
consecuencia de esta polarización es la fetichización de la ciencia. No existe
un único método, sino que el objeto de estudio es el que determina cual es el
mejor método para arribarlo.
Este
autor sostiene que además de la teoría, el método y el objeto de estudio está
la todo lo que rodea a estos elementos y que son igual de relevantes y que
constituyen la meta teoría. Seria,
entonces, la cosmovisión que el científico tiene del mundo. Ésta tiene tres
aspectos.
Hermenéutica: Por más formal que
sea un lenguaje siempre deberá ser expresado, en última instancia, en el
lenguaje “natural” lo cual abre el camino a ciertas “ambigüedades” típicas del
lenguaje.
Reflexividad: La ciencias sociales
deben tomar una postura autocrítica y emprender una revisión y deconstrucción
de aquellos preceptos que corresponden a posturas polarizadas y que fueron
aceptados de forma acrítica.
Historicidad: Dice que los hechos
sociales son objetos históricos, por lo cual no pueden ser explicados sin tener
en cuenta los procesos que les precedieron y que les dieron forma ni tampoco
del contexto particular en el que surgieron.
Ibáñez
sostiene también que las ciencias producen, forzosamente, efectos en la
sociedad, por lo tanto una disciplina o un método nunca puede ser neutral u
objetivo. Este carácter politizado de
las ciencias lo lleva a admitir a Ibáñez su intencionalidad al plantear estas
cuestiones, y dice que su objetivo es combatir los efectos de poder que emanan de la retorica de la verdad científica, la cual se ha erigido como una
herramienta de dominación.
Ibáñez (Construccionismo y
Psicología)
Ibáñez
es un autor que se caracteriza por su tono crítico, en especial frente al
positivismo. El autor establece que se han erigido en torno a la psicología (y
también a las ciencias en general) dos grandes mitos o ingenuidades, una de
ellas es la creencia de que existe una realidad pura, “objetiva”, y el otro es
que existe un método privilegiado, uno “mejor”, para acceder a la misma, este
método es el positivista. Sostiene que existe un talante autoritario de la
psicología.
Ibáñez
defiende al construccionismo, como un paradigma que aporta elementos para
combatir a la retorica de la verdad científica, que representa la nueva
herramienta de dominación humana.
Robertazzi y Ferrari (Elementos
de sociología de la ciencia)
Comienza
hablando del positivismo, de las cuestiones de la verdad. De su relación con la
psicología social.
Interaccionismo simbólico: Es el paradigma
empleado por la Escuela de Chicago, estos especialistas eran partidarios de la
idea de unidad de la ciencia, idea típicamente positivista, pero no adherían a
utilizar los métodos experimentales de las ciencias naturales o la física o química.
Entre sus más conocidos exponentes se encuentran George Mead y Erving Goffman
quien poseía el modelo dramatúrgico. Goffman estudio las imágenes que
presentaban a la sociedad las instituciones totales (hospitales psiquiátricos)
y como eran afectados los pacientes durante su estadía en ellos. Si bien el
principal estudio de esta escuela era el estudio de la interacción social, no
rechazaban análisis de corte individualista. No exigían la utilización de
métodos directos de observación, se servían también de métodos indirectos.
Cognición social: (en hoja aparte)
Fenomenología (Alrededor de 1960):
El Paradigma Fenomenológico por su parte estudiara la vida cotidiana del
sujeto. Aquí (según Berger y Luckmann) el individuo sabe que hay realidades
múltiples que pueden ser transitables y sabe como tienen que actuar los otros y
es esto lo que se espera de ellos: lo que se espera será en base al rol
tipificado que determinada persona represente. En este abordaje los sujetos se
desarrollan en zonas limitadas de significados. El Paradigma sostiene que el
hombre se produce a sí mismo y a su entorno en una empresa social. Paradigma
que intenta explicar la realidad. El método del análisis fenomenológico es
puramente descriptivo, empírico, pero no científico. El ideador de la
fenomenología fue Edmund Husserl.
Hacia
los años 70 surge una crisis de la ciencia debido a que la misma no podía
proporcionar certezas, ni siquiera siguiendo las reglas del método experimental
se lograba llegar a la objetividad, no se podía construir una ciencia neutra.
La ciencia así comenzó a aceptar el hecho de que funcionaba con perspectivas y
visiones particulares, se fue humanizando y socializando. Comenzaron a darse
cuenta de que la ciencia era un producto social igual que muchos otros. Surgen
en los ochenta nuevos paradigmas como el socioconstruccionismo (EEUU y España)
y la construcción y transformaciones críticas (Latinoamerica).
Montero (Ética y Política en
Psicología. Dimensiones no reconocidas)
La
noción de paradigma puede ser entendida como un conjunto de creencias, una
cosmovisión, que guían el accionar de un investigador. Según Montero, los
paradigmas presentan tres dimensiones básicas y conocidas por todos:
La
dimensión ontológica está referida a
la concepción que el paradigma tiene de la realidad o de lo cognoscible.
La
epistemológica está referida a la
relación que el sujeto tiene con el objeto de conocimiento o con esa realidad.
La
metodológica está referida a las
formas y los procedimientos que el investigador debe seguir para producir
conocimiento.
Sin
embrago para Montero existen otras dos aspectos que son la ética y la política.
A pesar de que algunos autores los tienen en cuenta, no se los reconoce como
dimensiones de los paradigmas.
La
ética está referida, según la autora,
a la pregunta por el otro, como está concebido el otro, que función cumple
dentro de la producción del conocimiento y de qué forma se lo afecta. Las
experiencias de Milgram por ejemplo, podrían ser analizadas bajo la dimensión
ética.
La
dimensión política se refiere a
quienes beneficia ese conocimiento, o quienes sacan provecho de él.
Mead (Espíritu, Persona y
Sociedad)
Mead
sostiene que la persona no es lo mismo que el organismo, es decir la persona no
está desde el origen del individuo sino que tiene que desarrollarse y esto se
logra mediante la socialización. En la socialización se da un proceso de apropiación
de las actitudes de los otros por medio de la comunicación simbólica. La
característica fundamental de la persona es que esta es un objeto para sí
mismo, tener conciencia de sí. Por ej. una persona puede ser consciente de lo
que ella misma está diciendo, meditar sobre ello y retractarse de algo que
dijo.
El
autor propone dos situaciones típicas que contribuyen al desarrollo de la
persona: el juego y el deporte.
La
forma en la que uno actúa provoca una reacción en los otros y a partir de
internalizar esas reacciones se va formando la persona, sería como un saberse a
sí mismo a partir de los demás. En el juego se pone en práctica esta función
porque Mead sostiene que se juega siempre a algo, en el sentido de que se
adopta siempre un papel, ej. al jugar al indio, el niño toma la actitudes que
le sugieren a los otros y a él mismo lo que es un indio.
En
el deporte se da una situación más compleja ya que no se debe interpretar un
solo papel, sino tener presente las actitudes de todos los otros participantes
y de sus relaciones entre sí. Ej.: en un partido de Beisbol el individuo debe
tener presente no solo su actitud sino también las de todos los otros
participantes que desempeñan una función especifica dentro del juego. A esa
totalidad organizada, Mead la llama el otro
generalizado y corresponde a la actitud de toda la comunidad.
Por
otro lado, propone un modelo estructural de la persona, que consta de dos
entidades: Yo y Mí. El Yo es la parte
más espontanea de la persona, es la innovación y la creatividad. Es la reacción
de la persona a las actitudes de los otros es espontanea e impredecible.
El
mi aporta lo estructurante y lo preestablecido por la sociedad, en el sentido
de que son las actitudes de los otros organizadas e internalizadas. Mead dice
que cuando una persona toma conciencia de lo que ella misma está diciendo, el
Yo está presente en el Mi de la persona.
Goffman (Internados)
Las
instituciones totales son aquellos
lugares a los que son llevados los pacientes mentales. Goffman plantea que el
paciente mental debe atravesar distintas etapas en relación con su estadía en
la institución las cuales implican una desintegración de su Yo, en el que
pierde sus derechos y sus relaciones. El autor sostiene además que los
pacientes llegan a las instituciones por una serie de contingencias más que por
la propia enfermedad mental del paciente. Estas contingencias pueden ser
variadas, el status socioeconómico, el haber perpetrado un daño a alguien,
familiares que no pueden hacerse cargo del paciente, la resistencia del mismo a
realizar un tratamiento con medicación fuera del hospital, etc.
Ni
bien el paciente llega al internado comienza el nombrado proceso de
desintegración del yo. Este acude, la mayoría de las veces por la fuerza al
hospital, de la mano de sus seres más allegados quienes lo llevan confiados de
la institución debido a que esta suele presentar una "fachada" es decir una apariencia externa que la hace ver
como un lugar amistoso en el que los pacientes podrán encontrar tranquilidad y
contención durante su estadía en él.
Pero
pronto descubre que la realidad del hospital no es la que sus allegados le
había descrito, además de que estos parecen
haberse puesto en complicidad con el médico por lo que sentirá que fue
abandonado o traicionado por sus seres queridos.
Goffman
sostiene también que los hospitales recurren a tergiversar los hechos del
historial clínico del paciente para agravar su enfermedad mental o hacer
parecer que éste siempre estuvo enfermo con el objeto de justificar su
permanencia en el hospital o influir en el mismo paciente y controlarlo.
Berger y Luckmann (La
construcción social de la realidad)
Los
autores comienzan enunciando que el humano ha podido colonizar los muy diversos
ambientes del planeta, esta apertura al
mundo es explicada por el equipo biológico del hombre que se caracteriza
por tener gran plasticidad debido a que los instintos del ser humano, a
diferencia de los animales, son muy inespecíficos y carentes de dirección lo
cual permite al ser humano liberarse de todo tipo de "ataduras" a un
ambiente o condiciones ambientales determinadas.
Sin
embargo, el ser humano es un producto de la sociedad, y este orden social
ejerce una cierta tendencia hacia la clausura
al mundo con el objeto de darle dirección y estabilidad a los
comportamientos humanos.
Berger
y Luckmann sostienen que toda actividad humana está sujeta a la habituación, la
repetición continua de la actividad produce un aprendizaje, esto permite al
individuo economizar los esfuerzos que supondrían un re-aprendizaje y
perfeccionarse en una tarea. La habitualización es el antecedente de la
institución.
Las
instituciones controlan el comportamiento humano estableciendo pautas
definidas. Surgen cuando se da una tipificación de las actitudes habitualizadas
de los individuos. Esto no se da en un instante, sino que se va formando a
través de un proceso histórico compartido entre sus miembros. Berger y Luckmann
ilustran esta situación de la tipificación: Dos sujetos, A y B, interactúan, A
atribuye motivos a las acciones recurrentes de B y las tipificará. B hará lo
propio con A. En el curso de su interacción estas tipificaciones reciprocas
darán lugar a "roles" como el trabajo, la territorialidad, la
sexualidad, etc.
Sin
embrago los autores sostienen que todavía en este punto no se puede hablar de
una institución, el paso decisivo ocurrirá cuando A y B tengan hijos y les
transmitan a estos sus "costumbres". A partir de aquí es cuando se
puede hablar de una instituciones en sentido estricto, debido a que al ser
transmitida a la nueva generación, esta deberá acatarla y la vivirá como un
hecho objetivo y externo, que le antecede, con identidad propia y que ejerce
una función coercitiva. En este punto se puede hablar de tres momentos en la
dialéctica de la construcción de las instituciones:
Primero
se da la externalizacion de la
actividad humana, luego ésta pasa a ser concebida no ya como proveniente de un
individuo sino como un fenómeno objetivo y con identidad propia, esto recibe el
nombre de objetivación. El tercer
momento es la internalización y es
gracias al cual el mundo social objetivado se proyecta en la conciencia durante
la socialización. Solo en la transmisión de las pautas a una nueva generación
es cuando aparecen estas tres dimensiones. La internalización por parte del
sujeto es la que permite la posterior externalización y objetivación.
La
legitimación constituye una
objetivación de significados de segundo orden, explica el orden institucional
atribuyendo validez cognoscitiva a sus significados objetivados. Las normas de
las instituciones necesitan mantenerse. El hombre necesita vivir en un mundo
coherente. La legitimación no es indispensable en la primera fase de la
institucionalización, cuando esta no es más que un hecho que no requiere apoyo
ni inter-subjetiva ni biográficamente porque es evidente por sí misma a todos
los interesados. Tiene 4 niveles.
Pre teórico: El primer nivel es
el de la legitimación incipiente “así se hacen las cosas”. Corresponden todas
las afirmaciones tradicionales sencillas, que son las respuestas primeras y
generalmente las más eficaces a los ¿Por qué? Del niño. No se cuestionan.
Teórico: El segundo nivel
contiene proposiciones teóricas en forma rudimentaria: proverbios, máximas
morales y sentencias. Ej.: ¿Por qué tengo que madrugar? Porque al que madruga
dios lo ayuda
Teorías explícitas: El tercer nivel
contiene teorías explicitas por las que un sector institucional se legitima en
términos de un cuerpo de conocimiento diferenciado. Aparece el discurso.
Universos simbólicos: Los universos
simbólicos constituyen el cuarto nivel, son cuerpos de tradición teórica que
integran zonas de significado diferentes y abarcan el orden institucional en
una totalidad simbólica, son procesos de legitimación que se refieren a
realidades que no son las de la vida cotidiana. Los procesos simbólicos son
procesos de significación que se refieren a realidades que no son de la
experiencia cotidiana. Este nivel de legitimación se distingue, además del
precedente por el alcance de su integración significativa.
Por
otra parte existe, además de una realidad objetiva, una subjetiva. Una vez que
el individuo a internalizado el mundo y lo asume como propio se lo considera
miembro de la sociedad. El proceso por el que se realiza se llama socialización. Existen dos niveles
primario y secundario.
Socialización primaria: Es la primera que el
individuo atraviesa en la niñez. Implica algo más que un aprendizaje
cognoscitivo. Intervienen fuertes cargas afectivas. El individuo internaliza un
mundo al que considera como el único posible. Sobre este nivel se erigen todos
los otros.
Socialización secundaria: Es la internalización
de “sub mundos” que son los que corresponden a las distintas instituciones. Es
la adquisición del conocimiento específico de “roles”, los cuales están
relacionados a la división del trabajo y a las clases sociales. Suponen una
socialización primaria previa.
La
habitualización es un proceso formados de la realidad objetiva y también de la
realidad subjetiva. Existen dos tipos de mantenimiento
de la realidad: El mantenimiento de rutina que apunta a conservar la
realidad subjetiva por medio de la rutina. Luego está el mantenimiento en
situaciones de crisis, que utiliza los mismos métodos que el mantenimiento de
rutinas, excepto que las confirmaciones de la realidad tienen que ser
explicitas e intensivas y con frecuencia se recurre a técnicas de ritual.
Sin
embargo, el hecho de que se deba mantener la realidad subjetiva implica que
esta puede ser cambiada. Cuando ocurre una transformación radical de la
realidad subjetiva se le llama alternación.
Ésta requiere procesos de re-socialización similares a los de la socialización
primaria. El mejor ejemplo de alternación es la conversión religiosa.
La reificación es cuando el sujeto toma todo con
naturalidad y pierde el conocimiento de que es creado por él.
Mugny (El Poder de las minorías)
Mugny
comienza por comparar los dos modelos que existen en Cognición Social. El modelo funcionalista, que considera a
los fenómenos sociales como datos sin una perspectiva histórica, los criterios
de normalidad y marginalidad son absolutos, valorando el primero como funcional
y desvalorizando al segundo como desviación o disfuncional. Plantean la
unidireccionalidad de la influencia, las mayorías influyen a las minorías y no
al revés. No existe un cambio social propuesto por las minorías, ni sería
necesario en tanto que funcionando con las normas de las mayorías se está en un
nivel óptimo y estable. Se destaca el control
social.
Por
su parte, el modelo genético, cuyo
máximo exponente es Moscovici, considera que los sistemas sociales no son
absolutos, critica al modelo funcional por no contemplar la posibilidad de un
cambio social motivado por las minorías (influencia bidireccional). La aparente
estabilidad de un sistema es solo un momento dentro de un gran proceso dinámico
y de transformación constante. La influencia no se reduce ya al control social,
sino que con la influencia de las minorías se produce una innovación en el sistema, y que forma parte de la naturaleza de los
sistemas sociales, los cuales no son ya vistos como inmutables.
Mugny
sostiene que para que una minoría sea influyente se requiere que tenga
consistencia lo cual supone una serie de características. Una postura firme,
unanimidad a nivel interno (no divergencias), proponer una alternativa a lo que
estipulan las mayorías, demostrar autonomía.
Esta minoría puede cambiar, por su conducta, el sistema de
comportamiento de la mayoría para reemplazarlo por otro modelo.
En
una experiencia realizada por Moscovici y Faucheux, se presento a distintos
sujetos figuras las cuales variaban en distintas dimensiones (forma, tamaño,
color). Los sujetos debían decidir en qué característica variaban. Había un
cómplice del experimentador entre los grupos de 4 o 5 personas los cuales
respondían siempre la misma característica, el color. Las experiencias
mostraron un aumento en las elecciones de esta característica por parte de los
sujetos.
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