viernes, 3 de mayo de 2013

Resumen 2


Ibañez:
Este autor cuestiona al positivismo argumentando que el método no es garantía de la objetividad. Según Ibáñez, no se puede ser objetivo sino menos subjetivo. Rechaza la idea de que la validez de los conocimientos resultaba exclusivamente de la correcta aplicación del método. Desde su punto de vista aclara que el positivismo fetichizó al método. Es el problema que se quiere resolver lo que debe orientar la elección del método, la naturaleza del conocimiento producido por un investigador depende de la metateoría que haya sustentado su actividad investigadora. El método debe amoldarse a lo que quiero estudiar. Periféricamente de la teoría, el objeto de estudio y el método se encuentra la metateoría: cosmovisión del científico acerca de la realidad. Para Ibáñez esta teoría va a sobredeterminar todo lo demás. Es lo primero a tener en cuenta. El conocimiento científico esta infraestructurado por el método utilizado y por las teorías empleadas, dependiendo esencialmente de los postulados meta teóricos que lo informan.
Caracterización de las ciencias según Ibáñez:
 
Hermenéutica: Es equivalente al concepto de interpretación. La ciencia es hermenéutica. El científico descubre cómo funciona la realidad y hace una de otras tantas interpretaciones posibles. Ibáñez plantea una doble hermenéutica:
Una que pasa por el lenguaje: Le ponemos nombre a las cosas para saber que existen. El lenguaje interpreta la realidad.
Teorías: nos llevan a actuar de diferente manera.
Para Ibáñez la verdad no existe, existen interpretaciones de la realidad. La dimensión hermenéutica atraviesa las operaciones de toda ciencia, la interpretación atraviesa todas las ciencias. No hay ningún “afuera del lenguaje” ya que toda interpretación opera con conceptos que requieren el lenguaje natural para ser entendidos.
 
Historicidad: La ciencia tiene un desarrollo en el tiempo: Hay un fenómeno histórico y un objeto histórico. El conocimiento científico, constituye un fenómeno social, marcado por la historicidad y contingencias propias de las prácticas humanas
 
Reflexibilidad: El hombre es objeto de estudio de sí mismo, estudia su propia perspectiva.
 
Las ciencias sociales, y en especial a la psicología social, deben enfocar las armas de crítica hacia sí mismas, considerándose como objetos ordinarios de análisis social y como meras prácticas sociales que deben ser investigadas sin miramientos particulares. La psicología debe proceder a una constante deconstrucción, y debe constituirse como un simple objeto  mas dentro del conjunto de objetos que pertenecen a su propio campo de investigación.

Interaccionismo simbólico:
 
Corriente de pensamiento microsociológica.
La denominación de IS es acuñada por Blumer en 1937. Así tuvo origen este paradigma psicosocial en EEUU. Sus postulados contienen los principios de una nueva filosofía (el pragmatismo), un nuevo objeto de estudio (la interacción) y una modalidad investigativa que, al margen del positivismo dominante, sienta las bases de la metodología cualitativa. J. Dewey y G.H.Mead aparecen como las figuras más relevantes del movimiento, compartían los supuestos fundamentales de su filosofía social, junto a los nombres destacados de Pierce y James.
Se privilegia la acción como interacción comunicativa, como proceso interpersonal y al mismo tiempo auto reflexivo. El interaccionismo se presenta como una alternativa al paradigma estructural funcionalista dominante hasta ese momento en la sociología norteamericana. EL IS se propone explicar la interacción en el individuo y en los grupos, y esta explicación se construye desde una perspectiva evolutiva, es decir, histórica. Hay una génesis que da cuenta del pasaje del organismo biológico al sujeto social.
Este paradigma conserva una negativa a conceder importancia a cualquier cosa que no sea la interacción interpersonal: la insistencia en que los individuos son reflexivos y actúan, por tanto, conciente o inteligentemente.
La psicología alemana (Wundt), que había elegido los contenidos de ccia como objeto de sus investigaciones, operaba con un modelo elementalista, atomista, que solo podría ofrecer como resultado una visión fragmentada de su objeto.
Mead sostiene que la sociedad es interacción. El cambio social se funda en la interacción. La sociedad funciona como un equipo. Cada uno aporta su desarrolla personal para el progreso de la sociedad. Beneficio comunitario.
De acuerdo con Blumer, que acuña el término Interaccionismo Simbólico en 1938, sus principales premisas son:
  1. Las personas actúan sobre los objetos de su mundo e interactúan con otras personas a partir de los significados que los objetos y las personas tienen para ellas, es decir, a partir de los símbolos. El símbolo permite además trascender el ámbito del estímulo sensorial y de lo inmediato, ampliar la percepción del entorno, incrementar la capacidad de resolución de problemas y facilitar la imaginación y la fantasía.
  2. Los significados son producto de la interacción social, principalmente la comunicación, que se convierte en esencial tanto en la constitución del individuo como en (y debido a) la producción social de sentido. El signo es el objeto material que desencadena el significado, y el significado el indicador social que interviene en la construcción de la conducta.
  3. Las personas seleccionan, organizan, reproducen y transforman los significados en los procesos interpretativos en función de sus expectativas y propósitos.
Otras premisas importantes son que la distinción entre conducta interna y externa presupone que el individuo se constituye en la interacción social (formación del yo social autoconsciente) y que no es posible entender el yo sin el otro ni a la inversa y que los grupos y la sociedad se constituyen sobre la base de las interacciones simbólicas de los individuos al tiempo que las hacen posibles.
En conclusión, el Interaccionismo simbólico, partiendo de un método de estudio participante capaz de dar cuenta del sujeto, concibe lo social como el marco de la interacción simbólica de individuos y concibe la comunicación como el proceso social por antonomasia a través del cual se constituyen simultánea y coordinadamente los grupos y los individuos. 

Goffman: desarrolla su teoría en el año 1960.
-analiza cómo funcionan las instituciones, a partir de ahí ve cómo se desarrolla la comunicación.
-plantea la interacción comunicativa en términos de actuación dramática. Analiza la situación, lleva a cabo un análisis transversal. (Porque ocurre en el momento). Goffman utiliza la metáfora teatral para considerar a las personas como actores y definir las actuaciones de los individuos en sus interacciones, como si de una obra de teatro se tratase
-La interacción se va a jugar en términos de acción dramática: actor, escenario, auditorio van a ser los lugares en los cuales de despliega la acción.
 
ACTUACIONES:
De acuerdo con esto, existe el concepto popular de que el individuo ofrece su actuación y presenta su función “para el beneficio de otra gente”.
En un extremo se descubre que el actuante puede creer por completo en sus propios actos, puede estar sinceramente convencido de que la impresión de la realidad que pone en escena es la verdadera realidad.
En el otro extremo descubrimos que el actuante puede no engañarse con su propia rutina.
Cuando el individuo no deposita confianza en sus actos ni le interesan mayormente las creencias de su público, podemos llamarlo “cínico”, reservando el término “sincero” para individuos que creen en la impresión que fomenta su actuación.
El sincero esta mas convencido de lo que está haciendo, pero el cínico tiene mayor control sobre sus actuaciones. El que actúa espontáneamente se ve más inseguro, no le solemos creer tanto como al cínico, quien parece más seguro ante su público. El cínico puede actuar para satisfacer sus objetivos (como seria el ejemplo de un estafador) o puede actuar en pos del otro, entonces actúa frente al otro ayudándolo (un ejemplo seria cuando nuestros padres nos tratan de calmar diciéndonos que está todo bien cuando en realidad la situación es grave).
Cada uno de nosotros es el mismo tiempo actor y auditorio, todos cumplimos ambos roles a la vez. Entre todos tratamos de sostener la actuación que llevamos a cabo. Nosotros tendemos a avalar las acciones del actor desde el auditorio, y el actor todo el tiempo está construyendo y sosteniendo su actuación. Para Goffman lo que somos es lo que actuamos.
Actuación:
Toda actividad de un individuo que tiene lugar durante un periodo señalado por su presencia continúa ante un conjunto particular de observadores y posee cierta influencia sobre ellos.
Cada actuación implica una fachada diferente.
Fachada:
Parte de la actuación del individuo que funciona regularmente de un modo general y prefijado, a fin de definir la situación con respecto a aquellos que observan dicha actuación. La fachada entonces es la dotación expresiva de tipo corriente empleada intencional o inconcientemente por el individuo durante su actuación.
Medio:
Incluye el mobiliario, el decorado, los equipos y otros elementos propios del trasfondo escénico, que proporcionan el escenario (donde se despliega la acción, fuera del escenario soy otro. Uno actúa de acuerdo a un escenario adecuado) y utilería para el flujo de la acción humana que se desarrolla dentro o sobre él. El medio, en términos generales tiende a permanecer fijo, de manera q los que usan un medio determinado como parte de su actuación no pueden comenzar a actuar hasta haber llegado al lugar conveniente, y deben terminar su actuación cuando lo abandonan. Si tomamos el término “medio” para referirnos a las partes escénicas de la dotación expresiva, se puede tomar
Fachada personal (o dotación de signos?) para referirse a los otros elementos de esa dotación, aquellos que debemos identificar íntimamente con el actuante mismo. Dentro de esta fachada personal podemos incluir las insignias, las características raciales, el vestido, el sexo, la edad, el tamaño y el aspecto, los gestos corporales, etc.
Es conveniente dividir los estímulos que componen la fachada personal en apariencia y modales, de acuerdo con la función que desempeña la info transmitida por estos estímulos.
Apariencia: se refiere a aquellos estímulos que funcionan en el momento de informarnos acerca del status social del actuante (nos informan del estado ritual del actuante, si se ocupa de alguna otra actividad, trabajo o recreación informal, etc.).
Modales: se refieren a aquellos estímulos que funcionan en el momento de advertirnos acerca del rol de interacción que el actuante esperara desempeñar en la situación que se avecina. (Ver ejemplo en apunte). La apariencia y los modales pueden tender a contradecirse, como cuando el actuante que parece ser de condición superior a su auditorio actúa de una manera inesperadamente igualitaria, o intima, o humilde. Se espera tb, cierta compatibilidad entre medio, apariencia y modales.
La fachada misma implica diferentes rutinas. La actuación siempre tiende a mostrarse única, original y especial. La rutina con la difusión tiende a desvalorizarse. Hay necesidades de separar los auditorios. Hay que mantener la fachada
Las fachadas y las rutinas suelen ser seleccionadas, no creadas, no se inventan, ya están a disposición en la sociedad. Estas actuaciones están socialmente predeterminadas, uno puede desempeñar diferentes fachadas con la misma rutina y diferentes rutinas con la misma fachada. El que actúa presenta una máscara: lo que somos es esta mascara que mostramos, y la misma representa el cinismo. Goffman dice “lo que soy es lo que muestro, lo que actúo”.
Realización dramática:
Si la actividad del individuo ha de llegar a ser significante para nosotros, debe movilizarla de manera que exprese “durante la interacción” lo que él desea transmitir. Para dar una charla que parezca genuinamente informal, espontanea y descansada, el locutor quizás tenga que plantear su guion con afanoso cuidado, probando una fase tras otra. “el alumno atento que desea estar atento, con sus ojos clavados en la maestra y sus oídos bien abiertos, se agota de tal modo representando el papel de atento que termina por no escuchar nada” Así los individuos se enfrentan a menudo con el dilema de expresión vs acciónTiene que ver con demostrar lo que uno quiere. Armar la situación, a veces se prepara tanto la realización que se hace dificultoso actuar.
Idealización:
Tendencia de los actuantes a ofrecer a sus observadores una impresión que es idealizada de diversas maneras. El concepto de que una actuación presenta un enfoque idealizado de la situación es, por supuesto, bastante común.
Así, cuando el individuo se presenta ante otros, su actuación tendera a incorporar y ejemplificar los valores oficialmente acreditados de la sociedad, tanto más, en realidad, de lo que lo hace su conducta general.
Si el actuante ha de tener éxito debe ofrecer el tipo de escenario que materialice los estereotipos extremos de desastrada pobreza del observador.
El que actúa produce a menudo en los miembros de su auditorio la creencia de que está relacionado con ellos de un modo más ideal de lo que en realidad lo está. Hay varios ejemplos de eso: los individuos fomentan la impresión de que la rutina que realizan en el momento es su única rutina, o al menos la más importante, el auditorio a su vez da por sentado q el carácter proyectado ante ellos es todo lo que hay detrás del individuo que actúa para ellos. No actuamos de la misma manera en diferentes sectores sociales a los que concurrimos frecuentemente.
La idealización es lo que esta socialmente pautado, es lo que debe ser. Ej. de las universitarias inglesas.
Mantenimiento del control expresivo:
En nuestra sociedad, algunos gestos impensados se producen en una variedad ten grande de actuaciones, y trasmiten impresiones que son por lo general tan incompatibles con las que se fomentan, que estos hechos inoportunos han adquirido un status simbólico. Un actuante puede resbalar, tropezar, caerse, puede tartamudear, olvidar su parte, aparecer nervioso. O el medio puede no estar en orden, o haber sido preparado para otra actuación. Contingencias inesperadas pueden causar una regulación incorrecta del tiempo de llegada o partida del actuante o provocar silencios embarazosos durante la interacción.
Las actuaciones difieren, como es natural, en el grado de cuidado expresivo que se requiere que apliquen a cada elemento. Como seres humanos somos criaturas de impulsos variables, con humores y energías que cambian de un momento a otro. Contamos con cierta burocratización del espíritu que infunda la confianza de q ofrecemos una actuación perfectamente homogénea en cada momento señalado. Por debajo de nuestra palabra empeñada debemos esconder todas las desigualdades de nuestro humor y nuestra conducta. Mediante la disciplina social se puede mantener con firmeza la máscara de modales.
Debemos mostrar esos signos menores que refuerzan el mantenimiento de la actuación.
Tergiversación:
Cuando pensamos en aquellos que presentan una falsa fachada o “solo” una fachada, en aquellos que fingen, engañan y defraudan, pensamos en una discrepancia entre las apariencias fomentadas y la realidad. Definamos de otro modo Tergiversación. Se puede definir como mentira manifiesta, categórica o descarada aquella en la que puede haber pruebas irrefutables de que el autor sabía que mentiría y que así lo hizo premeditadamente.
Aquellos que son sorprendidos en el acto de mentir descaradamente no solo se desprestigian durante la interacción sino que pueden perder para siempre su prestigio, porque muchos auditorios sienten que, si un individuo es capaz de decir tal mentira, nunca más se deberá confiar totalmente en el. Si bien la actuación ofrecida por impostores y mentirosos es falsa y difiere de las actuaciones ordinarias, ambas son similares en el cuidado que deben ejercer los actuantes a fin de mantener la impresión que se fomenta.
Es la diferencia entre la fachada argumentada y la realidad.
Mistificación:
La autoridad, tiende siempre a rodearse de formalidades y misterio artificial cuyo objeto es impedir el contacto familiar y dar así a la imaginación una oportunidad para idealizar (…). Los modales, son muy utilizados por los hombres como medio de auto encubrimiento, que sirve, entre otros muchos fines, para mantener una suerte de ascendencia sobre los hombres sencillos.
(…) el pueblo no quería un rey con el cual intimar, sino algo nebuloso como el oráculo de Delfos. La monarquía era realmente la creación del cerebro de cada individuo. El pueblo investía al monarca con todas sus virtudes y talento concebibles. Por lo tanto, se decepcionaría si lo viera circular por la calle como cualquier hombre común. Por supuesto, en lo relativo al mantenimiento de las distancias sociales, el auditorio cooperara con frecuencia actuando de modo respetuoso, con una consideración temerosa por la sagrada integridad que se imputa al actuante. Me gustaría agregar, que los asuntos con los cuales el auditorio no se mete, debido a su atemorizado respeto hacia el actuante, son quizás aquellos que avergonzarían a este último en caso de ser revelados. El auditorio percibe misterios y poderes detrás de la actuación, y el actuante percibe que sus principales secretos son insignificantes. El verdadero secreto existente detrás del misterio es, con frecuencia, que no hay misterio alguno.
Realidad y artificio:
Si una actuación ha de tener efecto, será bueno que los testigos puedan creer en todo sentido que los actuantes son sinceros. Los actuantes pueden ser sinceros o no serlo, pero están absolutamente convencidos de su sinceridad. Si bien las personas son por lo general lo que aparentan ser, dichas apariencias podrían, no obstante, haber sido dirigidas. Hay entonces una relación estadística entre las apariencias y la realidad, que no es intrínseca ni necesaria. Algunas actuaciones pueden ser llevadas correctamente con plena sinceridad o con exitosa deshonestidad, pero ninguno de estos dos extremos es esencial para las actuaciones en general. El mundo no es un escenario pero no es fácil especificar los aspectos que hacen la diferencia... Esta capacidad para intercambiar roles desempeñados, al verse obligado a ellos, podría haber sido prevista, aparentemente todo el mundo puede hacerlo. Ser un tipo dado de persona no significa solo poseer los atributos requeridos, sino tb mantener las normas de conducta y apariencia que atribuye el grupo social al que pertenece.
Toda interacción es un artificio, no hay diferencia.
 
Lo que plantea Goffman es la posibilidad de que la comunicación sea fallida, puede que lo transmitido no sea siempre percibido. Puede haber interacción sin comunicación. Mead cree q la comunicación se interrumpe por no tomar el aspecto simbólico, Goffman toma el aspecto fisico. Mead a diferencia de Goffman toma en cuenta la moralidad individual y los aportes de cada uno a la sociedad y su progreso (ideal democrático). El análisis de Goffman es transversal, el de Mead es longitudinal.


Mead: (1863-1931)
MEAD, GEORGE. ESPIRITU, PERSONA Y SOCIEDAD
La persona y el organismo: La persona es algo q tiene un desarrollo, no está presente en el nacimiento, sino q surge en el proceso de la experiencia y la actividad sociales. Tiene la característica de ser un objeto para sí, y está representado por el término “sí mismo”, puede ser O y S al mismo tiempo. Es necesario para la conducta racional, q el individuo adopte una conducta objetiva hacia sí mismo, q se convierta en un objeto para sí. El individuo se experimenta a sí mismo como tal, sólo indirectamente, desde los puntos de vista particulares de los otros miembros del mismo grupo social, o desde el punto de vista generalizado del grupo social al cual pertenece. La persona es una estructura social, y surge en la experiencia social.
La conversación de gestos es el comienzo de la comunicación, provoca cierta reacción en el otro y cambia nuestra acción. El pensamiento se torna preparatorio de la acción social, es una conversación interna, q se lleva a cabo, una conversación de gestos q involucra la expresión de lo q uno piensa, a un público oyente. Se separa de la conversación real, la significación de lo q está diciendo a otros, y la tiene preparada antes de decirla.
El proceso social es el responsable de la aparición de la persona, ésta no existe como una persona aparte de ese tipo de experiencia.
Base genética de la persona: Cómo surge una persona: el comienzo es la conversación de gestos, q involucra alguna clase de actividad cooperativa. El pensamiento tiene lugar por medio de alguna clase de símbolos q pueda referirse a esa significación, q tienda a provocar esta reacción, y servir para otras personas en ese sentido. Lo esencial de la comunicación es q el símbolo despierte en la persona, lo q despierta en el otro individuo.
Otro factor básico en la génesis de la persona son las actividades lúdicas y el deporte. Cuando el niño juega adopta un papel, tiene en sí los estímulos q provocan esa reacción. Es la forma más sencilla de ser otro para la propia persona.
En el deporte, el niño adopta un papel y está dispuesto a adoptar el papel de cualquier otro involucrado, y esos diferentes papeles tienen una relación definida. Parte del placer del juego consiste en establecer reglas, q son la serie de reacciones q provoca una actitud especial. El deporte representa un paso en la vida del niño, desde la adopción del papel de otros, hasta la parte organizada, q es esencial para la CC de sí.
El juego, el deporte y el Otro generalizado:
Condiciones sociales bajo las cuales la persona surge como un objeto: en adición al lenguaje, son en el juego y en el deporte. En el juego, el niño tiene q tener la actitud de todos los demás q están involucrados, y es la organización lo q controla la reacción del individuo. Tenemos un “otro” q es una organización de las actitudes de los q están involucrados en el mismo proceso. El otro generalizado es el grupo social o comunidad organizada q proporciona al individuo su unidad de persona. La actitud del otro generalizado es la actitud de toda la comunidad.
Desarrollará un persona completa en la medida q adopte las actitudes del grupo social. Es en la forma del otro generalizado q los procesos sociales influyen en la conducta de los individuos involucrados en ellos y q los llevan a cabo, en esa forma la comunidad ejerce su control sobre el comportamiento de sus miembros individuales. El individuo CC de sí, adopta o asume las actitudes sociales organizadas del grupo social al q pertenece. Y así gobierna su propia conducta.
En sociedades altamente desarrolladas hay clases o subgrupos concretos: clubes, partidos políticos, etc, sus miembros están directamente relacionados. Y hay subgrupos sociales más abstractos: clase de deudores, clase de acreedores, etc, sus miembros están relacionados indirectamente. La participación del individuo q pertenece a varios subgrupos, posibilita su entrada en definidas relaciones sociales.
Etapas generales en el desarrollo de la persona:
1ª etapa: persona individual constituida por una organizac de las actitudes particulares de otros individuos hacia el individuo, y de las actitudes de los unos hacia los otros.
2ª etapa: persona constituida por una organización de las actitudes de esos individuos particulares, y tb por una organización de las actitudes sociales del otro generalizado o gpo social como un todo. Estas actitudes sociales son incorporadas al campo de la experiencia directa del individuo.
En el deporte las acciones de los individuos están relacionadas entre sí con referencia a un objetivo. Existe una unidad definida. El niño adopta la actitud del otro, y esa actitud del otro determina lo q hará con referencia a un objetivo común, convirtiéndose en un miembro orgánico de la sociedad. En el deporte logramos un otro organizado, y es lo q proporciona unidad y construye su persona.
El lenguaje, en su sentido significante, es el gesto vocal q despierta en el individuo la actitud q despierta en otros. Una persona adopta el lenguaje como un medio para obtener su personalidad. Ciertas reacciones comunes q son actitudes abstractas, pero constituyen el carácter de un hombre, le proporcionan lo q llamamos sus principios.
El “Yo” y el “Mi”: Si uno determina cuál es su posición en la sociedad, y se siente poseedor de ciertas funciones y privilegios, es definido con referencia a un yo. El yo reacciona a la persona q surge gracias a la adopción de las actitudes de los otros. Al adoptar dichas actitudes, introducimos el mi, y reaccionamos a él como a un yo. Me convierto en un mi cuando recuerdo lo q dije. El yo del mi es lo q uno era hace 1 seg. El yo es aquello con lo q nos identificamos, es la reacción a las actitudes de los otros. El mi es la serie de actitudes organizadas de los otros q adopta uno mismo. Las actitudes de los otros constituyen el mi organizado, y uno reacciona hacia ellas como un yo. El yo es la acción del individuo frente a la situación social q existe dentro de su propia conducta, y se incorpora a su experiencia después q ha llevado a cabo el acto; tiene CC de éste. Las actitudes de los otros, q uno adopta cuando afectan su conducta, constituyen el mi. El mi representa una organización definida de la comunidad, presente en nuestras actitudes y provoca una reacción. El yo provoca al mi, y al mismo tiempo reacciona a él. Juntos constituyen una personalidad, tal como ella aparece en la experiencia social. Si no tuviese estas 2 fases no existiría la responsabilidad CC.


Resumen 1


Álvaro y Garrido (Inicios pensamiento psicosociológico en segunda mitad del s. XIX)
FRANCIA
Los comienzos de las ciencias sociales se sitúan en Francia, a principios del s XIX, con la filosofía positivista.
Auguste Comte fue el iniciador del paradigma positivista, planteaba que todas la ciencias atraviesan tres estadios: el teológico, en el que se explica la realidad por medio de fuerzas divinas; el metafísico, que explica por medio de fuerzas abstractas ej. las fuerzas de la naturaleza y el estado positivo, en el que se renuncia a buscarle causas absolutas a los fenómenos, para formular leyes que los expliquen haciendo uso de la razón y la observación.
Comte fue el primero en utilizar el término sociología para designar al estudio de las sociedades. Para este autor, las distintas ciencias estaban ordenadas en una escala de jerarquía en la cual la matemática era la más básica o elemental de ellas, mientras que la sociología era la más compleja.
Uno de los primeros en trabajar en sociología, consolidada ya como disciplina, fue Emile Durkheim. Este concebía a la sociedad como una entidad supra orgánica independiente de los individuos que la componen, y sostenía que las sociedades van evolucionando de la homogeneidad a una heterogeneidad creciente. Así determinó que en las sociedades más primitivas hay una solidaridad mecánica, la cual nace de las semejanzas entre sus miembros y las normas que regula a la sociedad son de carácter penal o represivo. En cambio en las sociedades industrializadas con la división del trabajo se da una solidaridad orgánica, en la cual los individuos ocupan funciones diferenciadas y las normas son de carácter restitutivo más que penal.
Durkheim tenía una filosofía cercana al positivismo ya que decía que había que tratar a los hechos sociales como cosas. Durkheim introduce el concepto de conciencia colectiva.
Otro francés fue Gabriel Tarde, que negó la existencia de una conciencia colectiva independiente de los individuos. Los fenómenos de la sociedad no están fuera de los individuos sino que son el producto de la influencia entre las conciencias de los individuos, los cuales imitan las actitudes de otros. La invención es el motor del cambio social. La psicología social de Tardé era una micro psicología ya que se refería a procesos intermentales.
Otro francés fue Gustave Le Bon cuyos estudios se reconocen como los precursores de la Psicología de las masas. Este sostenía que la masa producía efectos en los individuos. Cuando estos se concentraban en grupos muy numerosos, emergían en ellos actitudes instintivas y salvajes, esto era producido por fenómenos como la sugestión y el contagio. Tenía una concepción negativa de la masa, por ello se oponía a las formas de gobierno democráticas.
ALEMANIA
En Alemania la filosofía positivista atravesó fuertes resistencias antes de consolidarse debido a una tradición idealista. Los idealistas alemanes sostenían que la cultura es un producto histórico, la diversidad cultural es un fenómeno natural, debido a que cada sociedad va desarrollando su cultura y que también las sociedades van cambiando a lo largo de la historia. Esta singularidad hacía necesario el estudio de casos particulares por lo cual un modelo al estilo de las ciencias naturales no era adecuado para estudiar las sociedades.
El paradigma positivista termino por imponerse y con ello se fundó la psicología como ciencia. Wilhelm Wundt fue quien incursiono primero en una psicología científica, en la cual se realizaban experiencias en laboratorios en condiciones controladas.
Sin embrago existió otra faceta en Wundt que no trascendió de la misma manera y en la cual este sostenía que los procesos psicológicos superiores debían ser estudiados por la Volkerpsychologie cuyo método debería ser la investigación histórica y etnográfica.
La Volkerpsychologie o Psicología de los Pueblos se desarrollo por oposición al avance de las ciencias naturales y tomo varios de los preceptos de Herbart, abogaba por una naturaleza humana como producto de la cultura. Estudio el lenguaje, las costumbres, los mitos, las naciones y las etnias.
Marx fue en realidad filósofo, pero desarrollo conceptos sociológicos, el más conocido de ellos es el materialismo dialéctico.
GRAN BRETAÑA
Acá en el s XIX, si bien no hay un autor que desarrolle una teoría psicosocial propiamente dicha, los aportes de las teorías evolucionistas fueron fundamentales para las cs. Sociales.
La teoría de la selección natural fue propuesta por Darwin, decía que había la población de seres vivos en la tierra excedía los recursos del planeta. En las especies ocurren variaciones genéticas las cuales producen cambios fisiológicos algunos favorecen a los seres para desenvolverse en el medio, mientras que otros los favorecen en menor medida o los perjudican. Solo los que estén mejor adaptados sobreviven mientras que los otros mueren, así es como van variando las especies a lo largo de generaciones. Esta postura se opone a la de Lamarck.
El pionero en utilizar las teorías evolucionistas en sociología fue Herbert Spencer. Fue el primero en utilizar la expresión supervivencia del mas apto. Consideraba que la evolución es una progresión continua de un estado homogéneo hacia estados cada vez más heterogéneos. Spencer se diferencio de Darwin por tener una apreciación valorativa de la evolución. Creía que los organismos más evolucionados eran mejores. Fue defensor de los preceptos positivistas. De la teoría de Spencer derivan nociones como el Darwinismo Social.
ESTADOS UNIDOS
Las teorías evolucionistas tuvieron gran influencia en la sociología norteamericana, uno de los productos de esto fue el Pragmatismo. Esta teoría dice que la verdad de una idea se deriva de sus consecuencias prácticas, es decir, que para que una idea resulte significativa debe tener algún efecto sobre nuestras acciones. Las ideas centrales del Pragmatismo fueron expuestas por Charles Peirce.
Otro en utilizar este pensamiento fue John Dewey, quien estableció que el pensamiento surge cuando la persona intenta resolver problemas, esta es una tarea cotidiana. El objetivo de la ciencia, según Dewey, era la reforma social, la resolución de problemas sociales. La validez de las teorías científicas quedaba demostrada si eran eficaces para producir cambios sociales.
Si bien el pragmatismo compartía ideas con el positivismo, como la comprobación empírica y la unidad de la ciencia, no creían en una verdad absoluta y aceptaban la utilización de métodos de observación indirectos. La influencia del pragmatismo en la sociología norteamericana dio origen a la Escuela de Chicago. Esta escuela, tomo el concepto de self con el que tuvo inicio el interaccionismo simbólico, con autores como Dewey y Mead.

Ibáñez (La tensión Esencial)
Ibáñez critica las posturas polarizadas. Una afirma que el mejor método es el que garantiza la objetividad de los datos obtenidos, mientras que la otra afirma que ningún método es neutral ya que todos presuponen una teoría. La consecuencia de esta polarización es la fetichización de la ciencia. No existe un único método, sino que el objeto de estudio es el que determina cual es el mejor método para arribarlo.
Este autor sostiene que además de la teoría, el método y el objeto de estudio está la todo lo que rodea a estos elementos y que son igual de relevantes y que constituyen la meta teoría. Seria, entonces, la cosmovisión que el científico tiene del mundo. Ésta tiene tres aspectos.
Hermenéutica: Por más formal que sea un lenguaje siempre deberá ser expresado, en última instancia, en el lenguaje “natural” lo cual abre el camino a ciertas “ambigüedades” típicas del lenguaje.
Reflexividad: La ciencias sociales deben tomar una postura autocrítica y emprender una revisión y deconstrucción de aquellos preceptos que corresponden a posturas polarizadas y que fueron aceptados de forma acrítica.
Historicidad: Dice que los hechos sociales son objetos históricos, por lo cual no pueden ser explicados sin tener en cuenta los procesos que les precedieron y que les dieron forma ni tampoco del contexto particular en el que surgieron.
Ibáñez sostiene también que las ciencias producen, forzosamente, efectos en la sociedad, por lo tanto una disciplina o un método nunca puede ser neutral u objetivo. Este carácter politizado de las ciencias lo lleva a admitir a Ibáñez su intencionalidad al plantear estas cuestiones, y dice que su objetivo es combatir los efectos de poder que emanan de la retorica de la verdad científica, la cual se ha erigido como una herramienta de dominación.

Ibáñez (Construccionismo y Psicología)
Ibáñez es un autor que se caracteriza por su tono crítico, en especial frente al positivismo. El autor establece que se han erigido en torno a la psicología (y también a las ciencias en general) dos grandes mitos o ingenuidades, una de ellas es la creencia de que existe una realidad pura, “objetiva”, y el otro es que existe un método privilegiado, uno “mejor”, para acceder a la misma, este método es el positivista. Sostiene que existe un talante autoritario de la psicología.
Ibáñez defiende al construccionismo, como un paradigma que aporta elementos para combatir a la retorica de la verdad científica, que representa la nueva herramienta de dominación humana.

Robertazzi y Ferrari (Elementos de sociología de la ciencia)
Comienza hablando del positivismo, de las cuestiones de la verdad. De su relación con la psicología social.
Interaccionismo simbólico: Es el paradigma empleado por la Escuela de Chicago, estos especialistas eran partidarios de la idea de unidad de la ciencia, idea típicamente positivista, pero no adherían a utilizar los métodos experimentales de las ciencias naturales o la física o química. Entre sus más conocidos exponentes se encuentran George Mead y Erving Goffman quien poseía el modelo dramatúrgico. Goffman estudio las imágenes que presentaban a la sociedad las instituciones totales (hospitales psiquiátricos) y como eran afectados los pacientes durante su estadía en ellos. Si bien el principal estudio de esta escuela era el estudio de la interacción social, no rechazaban análisis de corte individualista. No exigían la utilización de métodos directos de observación, se servían también de métodos indirectos.
Cognición social: (en hoja aparte)
Fenomenología (Alrededor de 1960): El Paradigma Fenomenológico por su parte estudiara la vida cotidiana del sujeto. Aquí (según Berger y Luckmann) el individuo sabe que hay realidades múltiples que pueden ser transitables y sabe como tienen que actuar los otros y es esto lo que se espera de ellos: lo que se espera será en base al rol tipificado que determinada persona represente. En este abordaje los sujetos se desarrollan en zonas limitadas de significados. El Paradigma sostiene que el hombre se produce a sí mismo y a su entorno en una empresa social. Paradigma que intenta explicar la realidad. El método del análisis fenomenológico es puramente descriptivo, empírico, pero no científico. El ideador de la fenomenología fue Edmund Husserl.
Hacia los años 70 surge una crisis de la ciencia debido a que la misma no podía proporcionar certezas, ni siquiera siguiendo las reglas del método experimental se lograba llegar a la objetividad, no se podía construir una ciencia neutra. La ciencia así comenzó a aceptar el hecho de que funcionaba con perspectivas y visiones particulares, se fue humanizando y socializando. Comenzaron a darse cuenta de que la ciencia era un producto social igual que muchos otros. Surgen en los ochenta nuevos paradigmas como el socioconstruccionismo (EEUU y España) y la construcción y transformaciones críticas (Latinoamerica).



Montero (Ética y Política en Psicología. Dimensiones no reconocidas)
La noción de paradigma puede ser entendida como un conjunto de creencias, una cosmovisión, que guían el accionar de un investigador. Según Montero, los paradigmas presentan tres dimensiones básicas y conocidas por todos:
La dimensión ontológica está referida a la concepción que el paradigma tiene de la realidad o de lo cognoscible.
La epistemológica está referida a la relación que el sujeto tiene con el objeto de conocimiento o con esa realidad.
La metodológica está referida a las formas y los procedimientos que el investigador debe seguir para producir conocimiento.
Sin embrago para Montero existen otras dos aspectos que son la ética y la política. A pesar de que algunos autores los tienen en cuenta, no se los reconoce como dimensiones de los paradigmas.
La ética está referida, según la autora, a la pregunta por el otro, como está concebido el otro, que función cumple dentro de la producción del conocimiento y de qué forma se lo afecta. Las experiencias de Milgram por ejemplo, podrían ser analizadas bajo la dimensión ética.
La dimensión política se refiere a quienes beneficia ese conocimiento, o quienes sacan provecho de él.

Mead (Espíritu, Persona y Sociedad)
Mead sostiene que la persona no es lo mismo que el organismo, es decir la persona no está desde el origen del individuo sino que tiene que desarrollarse y esto se logra mediante la socialización. En la socialización se da un proceso de apropiación de las actitudes de los otros por medio de la comunicación simbólica. La característica fundamental de la persona es que esta es un objeto para sí mismo, tener conciencia de sí. Por ej. una persona puede ser consciente de lo que ella misma está diciendo, meditar sobre ello y retractarse de algo que dijo.
El autor propone dos situaciones típicas que contribuyen al desarrollo de la persona: el juego y el deporte.
La forma en la que uno actúa provoca una reacción en los otros y a partir de internalizar esas reacciones se va formando la persona, sería como un saberse a sí mismo a partir de los demás. En el juego se pone en práctica esta función porque Mead sostiene que se juega siempre a algo, en el sentido de que se adopta siempre un papel, ej. al jugar al indio, el niño toma la actitudes que le sugieren a los otros y a él mismo lo que es un indio.
En el deporte se da una situación más compleja ya que no se debe interpretar un solo papel, sino tener presente las actitudes de todos los otros participantes y de sus relaciones entre sí. Ej.: en un partido de Beisbol el individuo debe tener presente no solo su actitud sino también las de todos los otros participantes que desempeñan una función especifica dentro del juego. A esa totalidad organizada, Mead la llama el otro generalizado y corresponde a la actitud de toda la comunidad.
Por otro lado, propone un modelo estructural de la persona, que consta de dos entidades: Yo y Mí. El Yo es la parte más espontanea de la persona, es la innovación y la creatividad. Es la reacción de la persona a las actitudes de los otros es espontanea e impredecible.
El mi aporta lo estructurante y lo preestablecido por la sociedad, en el sentido de que son las actitudes de los otros organizadas e internalizadas. Mead dice que cuando una persona toma conciencia de lo que ella misma está diciendo, el Yo está presente en el Mi de la persona.

Goffman (Internados)
Las instituciones totales son aquellos lugares a los que son llevados los pacientes mentales. Goffman plantea que el paciente mental debe atravesar distintas etapas en relación con su estadía en la institución las cuales implican una desintegración de su Yo, en el que pierde sus derechos y sus relaciones. El autor sostiene además que los pacientes llegan a las instituciones por una serie de contingencias más que por la propia enfermedad mental del paciente. Estas contingencias pueden ser variadas, el status socioeconómico, el haber perpetrado un daño a alguien, familiares que no pueden hacerse cargo del paciente, la resistencia del mismo a realizar un tratamiento con medicación fuera del hospital, etc.
Ni bien el paciente llega al internado comienza el nombrado proceso de desintegración del yo. Este acude, la mayoría de las veces por la fuerza al hospital, de la mano de sus seres más allegados quienes lo llevan confiados de la institución debido a que esta suele presentar una "fachada" es decir una apariencia externa que la hace ver como un lugar amistoso en el que los pacientes podrán encontrar tranquilidad y contención durante su estadía en él.
Pero pronto descubre que la realidad del hospital no es la que sus allegados le había descrito, además de que estos parecen  haberse puesto en complicidad con el médico por lo que sentirá que fue abandonado o traicionado por sus seres queridos.
Goffman sostiene también que los hospitales recurren a tergiversar los hechos del historial clínico del paciente para agravar su enfermedad mental o hacer parecer que éste siempre estuvo enfermo con el objeto de justificar su permanencia en el hospital o influir en el mismo paciente y controlarlo.

Berger y Luckmann (La construcción social de la realidad)
Los autores comienzan enunciando que el humano ha podido colonizar los muy diversos ambientes del planeta, esta apertura al mundo es explicada por el equipo biológico del hombre que se caracteriza por tener gran plasticidad debido a que los instintos del ser humano, a diferencia de los animales, son muy inespecíficos y carentes de dirección lo cual permite al ser humano liberarse de todo tipo de "ataduras" a un ambiente o condiciones ambientales determinadas.
Sin embargo, el ser humano es un producto de la sociedad, y este orden social ejerce una cierta tendencia hacia la clausura al mundo con el objeto de darle dirección y estabilidad a los comportamientos humanos.
Berger y Luckmann sostienen que toda actividad humana está sujeta a la habituación, la repetición continua de la actividad produce un aprendizaje, esto permite al individuo economizar los esfuerzos que supondrían un re-aprendizaje y perfeccionarse en una tarea. La habitualización es el antecedente de la institución.
Las instituciones controlan el comportamiento humano estableciendo pautas definidas. Surgen cuando se da una tipificación de las actitudes habitualizadas de los individuos. Esto no se da en un instante, sino que se va formando a través de un proceso histórico compartido entre sus miembros. Berger y Luckmann ilustran esta situación de la tipificación: Dos sujetos, A y B, interactúan, A atribuye motivos a las acciones recurrentes de B y las tipificará. B hará lo propio con A. En el curso de su interacción estas tipificaciones reciprocas darán lugar a "roles" como el trabajo, la territorialidad, la sexualidad, etc.
Sin embrago los autores sostienen que todavía en este punto no se puede hablar de una institución, el paso decisivo ocurrirá cuando A y B tengan hijos y les transmitan a estos sus "costumbres". A partir de aquí es cuando se puede hablar de una instituciones en sentido estricto, debido a que al ser transmitida a la nueva generación, esta deberá acatarla y la vivirá como un hecho objetivo y externo, que le antecede, con identidad propia y que ejerce una función coercitiva. En este punto se puede hablar de tres momentos en la dialéctica de la construcción de las instituciones:
Primero se da la externalizacion de la actividad humana, luego ésta pasa a ser concebida no ya como proveniente de un individuo sino como un fenómeno objetivo y con identidad propia, esto recibe el nombre de objetivación. El tercer momento es la internalización y es gracias al cual el mundo social objetivado se proyecta en la conciencia durante la socialización. Solo en la transmisión de las pautas a una nueva generación es cuando aparecen estas tres dimensiones. La internalización por parte del sujeto es la que permite la posterior externalización y objetivación.
La legitimación constituye una objetivación de significados de segundo orden, explica el orden institucional atribuyendo validez cognoscitiva a sus significados objetivados. Las normas de las instituciones necesitan mantenerse. El hombre necesita vivir en un mundo coherente. La legitimación no es indispensable en la primera fase de la institucionalización, cuando esta no es más que un hecho que no requiere apoyo ni inter-subjetiva ni biográficamente porque es evidente por sí misma a todos los interesados. Tiene 4 niveles.
Pre teórico: El primer nivel es el de la legitimación incipiente “así se hacen las cosas”. Corresponden todas las afirmaciones tradicionales sencillas, que son las respuestas primeras y generalmente las más eficaces a los ¿Por qué? Del niño. No se cuestionan.
Teórico: El segundo nivel contiene proposiciones teóricas en forma rudimentaria: proverbios, máximas morales y sentencias. Ej.: ¿Por qué tengo que madrugar? Porque al que madruga dios lo ayuda
Teorías explícitas: El tercer nivel contiene teorías explicitas por las que un sector institucional se legitima en términos de un cuerpo de conocimiento diferenciado. Aparece el discurso.
Universos simbólicos: Los universos simbólicos constituyen el cuarto nivel, son cuerpos de tradición teórica que integran zonas de significado diferentes y abarcan el orden institucional en una totalidad simbólica, son procesos de legitimación que se refieren a realidades que no son las de la vida cotidiana. Los procesos simbólicos son procesos de significación que se refieren a realidades que no son de la experiencia cotidiana. Este nivel de legitimación se distingue, además del precedente por el alcance de su integración significativa.
Por otra parte existe, además de una realidad objetiva, una subjetiva. Una vez que el individuo a internalizado el mundo y lo asume como propio se lo considera miembro de la sociedad. El proceso por el que se realiza se llama socialización. Existen dos niveles primario y secundario.
Socialización primaria: Es la primera que el individuo atraviesa en la niñez. Implica algo más que un aprendizaje cognoscitivo. Intervienen fuertes cargas afectivas. El individuo internaliza un mundo al que considera como el único posible. Sobre este nivel se erigen todos los otros.
Socialización secundaria: Es la internalización de “sub mundos” que son los que corresponden a las distintas instituciones. Es la adquisición del conocimiento específico de “roles”, los cuales están relacionados a la división del trabajo y a las clases sociales. Suponen una socialización primaria previa.
La habitualización es un proceso formados de la realidad objetiva y también de la realidad subjetiva. Existen dos tipos de mantenimiento de la realidad: El mantenimiento de rutina que apunta a conservar la realidad subjetiva por medio de la rutina. Luego está el mantenimiento en situaciones de crisis, que utiliza los mismos métodos que el mantenimiento de rutinas, excepto que las confirmaciones de la realidad tienen que ser explicitas e intensivas y con frecuencia se recurre a técnicas de ritual.
Sin embargo, el hecho de que se deba mantener la realidad subjetiva implica que esta puede ser cambiada. Cuando ocurre una transformación radical de la realidad subjetiva se le llama alternación. Ésta requiere procesos de re-socialización similares a los de la socialización primaria. El mejor ejemplo de alternación es la conversión religiosa.
La reificación es cuando el sujeto toma todo con naturalidad y pierde el conocimiento de que es creado por él. 

Mugny (El Poder de las minorías)
Mugny comienza por comparar los dos modelos que existen en Cognición Social. El modelo funcionalista, que considera a los fenómenos sociales como datos sin una perspectiva histórica, los criterios de normalidad y marginalidad son absolutos, valorando el primero como funcional y desvalorizando al segundo como desviación o disfuncional. Plantean la unidireccionalidad de la influencia, las mayorías influyen a las minorías y no al revés. No existe un cambio social propuesto por las minorías, ni sería necesario en tanto que funcionando con las normas de las mayorías se está en un nivel óptimo y estable. Se destaca el control social.
Por su parte, el modelo genético, cuyo máximo exponente es Moscovici, considera que los sistemas sociales no son absolutos, critica al modelo funcional por no contemplar la posibilidad de un cambio social motivado por las minorías (influencia bidireccional). La aparente estabilidad de un sistema es solo un momento dentro de un gran proceso dinámico y de transformación constante. La influencia no se reduce ya al control social, sino que con la influencia de las minorías se produce una innovación en el sistema, y que forma parte de la naturaleza de los sistemas sociales, los cuales no son ya vistos como inmutables.
Mugny sostiene que para que una minoría sea influyente se requiere que tenga consistencia lo cual supone una serie de características. Una postura firme, unanimidad a nivel interno (no divergencias), proponer una alternativa a lo que estipulan las mayorías, demostrar autonomía.  Esta minoría puede cambiar, por su conducta, el sistema de comportamiento de la mayoría para reemplazarlo por otro modelo.
En una experiencia realizada por Moscovici y Faucheux, se presento a distintos sujetos figuras las cuales variaban en distintas dimensiones (forma, tamaño, color). Los sujetos debían decidir en qué característica variaban. Había un cómplice del experimentador entre los grupos de 4 o 5 personas los cuales respondían siempre la misma característica, el color. Las experiencias mostraron un aumento en las elecciones de esta característica por parte de los sujetos.